En las 220 hectáreas de Acepados conviven un olivar ecológico de 160 hectáreas y un bosque joven de más de 3.000 alcornoques que ya producen corcho. Junto al cortijo, una pequeña viña de la variedad petit verdot recuerda que esta es, también, una tierra de vino.
Más de diez kilómetros de carriles privados sin asfaltar atraviesan la finca y permiten recorrerla a pie, en bicicleta o en vehículo. La intimidad es total: no hay vecinos a la vista.
